UNA, DOS Y TRES MALETAS de Claude Magnier |
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¿Cuántas veces han jugado, cuando eran niños, a completar un puzzle? Ah, que divertidas esas horas muertas junto a nuestra mesa del salón. Pero... ¿Qué pasaría si por cada pieza que coloraran bien, otra cambiara totalmente de forma? ¿Y si fuéramos al baño y al volver la mesa estuviera en otra habitación? ¿Y si hubieras mezclado piezas de puzzles diferentes? O mejor aun... ¿Y si ese puzzle valiera los ahorros de toda una vida? Ya sé, ya sé... “es demasiado para una sola mañana”: ¿Qué otra cosa podría sino salir de la boca de Bertrand Barnier? ¿Se imaginan ustedes la cantidad de enredos que, en contra de todo refrán, puede generar levantarse antes de tiempo de la cama? |
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